El impacto real de una red de graneros de seguridad alimentaria

Las poblaciones rurales del Norte de Burkina Faso practican una agricultura de secano de subsistencia, con lo que dependen de las incertidumbres climáticas. Por consiguiente, la producción varía mucho de un año para otro y no se garantiza permanentemente la satisfacción de las necesidades alimenticias.

Producen esencialmente cereales (sobre todo sorgo) y la producción está destinada al autoconsumo. Se almacenan los cereales en graneros tradicionales y los miembros de la explotación familiar los consumen a lo largo del año. Durante la temporada seca, llevan a cabo otras actividades económicas: casi todas las explotaciones familiares compran o venden ganado menor en el marco de una ganadería extensiva. Cuando el contexto de la zona es favorable, algunas familias (un 25%) practican también una agricultura fuera de temporada, cuyos productos se utilizan casi únicamente para la venta. En un 57% de las familias, un miembro se dedica a la extracción artesanal del oro. Un 86% se dedica a una actividad que genera ingresos, siendo la mayoría del tiempo un pequeño comercio.

Con estas actividades económicas, pueden comprar alimentos complementarios. A estas fuen- tes de ingresos también hay que añadir las transferencias no desdeñables de los emigrantes.

Dado el aislamiento de muchos pueblos, no hay suficientes cereales y, cuando los hay, el precio es relativamente alto. El acceso a los cereales es aún más difícil durante la tempo- rada de lluvias, cuando la demanda y los precios aumentan y los recursos financieros de los campesinos están casi agotados.

Por eso, particularmente, se crearon bancos de cereales locales en la región del Sahel (estimados en 4000 a principios de los años 90, edad de oro de los bancos de cereales). Muchos experimentos fracasaron; dejaron de funcionar a largo plazo por problemas de gobernanza y de gestión.


Descarga el documento aquí.