¿Qué modelos de gobernancia para una reserva alimentaria global? — Banco de granos alimenticios canadiense

Tras las crisis alimentarias de 2007-08 y de 2010-11, el Banco de granos alimenticios canadiense (una agrupación de las principales agencias canadienses para el desarrollo vinculadas a las iglesias) temía que la subida de los precios alimentarios hundiese a más personas en la inseguridad alimentaria, aún de forma temporal. En un tiempo muy corto, aquellas crisis alimentarias, ocasionadas por la subida rápida de los precios de los productos alimenticios, podían eliminar los logros de erradicación del hambre conseguidos durante las últimas décadas en los países en vías de desarrollo. Desde entonces, numerosos análisis han estudiado la gran complejidad de los factores que ocasionaron aquellas crisis. Pensamos que existe un cierto encadenamiento entre ellos y que se puede luchar contra las causas de las crisis alimentarias centrándose en algunos de ellos; el ratio existencias-utilización, o sea el ratio entre las reservas globales y el consumo de los principales cereales prevalecientes en el periodo pre-crisis, cuando el nivel de las reservas alimentarias globales era particularmente bajo.

Por ello hemos decidido centrar nuestra investigación en las reservas alimentarias públicas. Tras la segunda guerra mundial se establecieron políticas concretas en el tema de las reservas alimentarias: primero en el marco del Convenio internacional del trigo, luego con políticas internas de los Estados-Unidos y de la Unión Europea. Además, numerosos países en vías de desarrollo crearon reservas alimentarias. Considerando que ya no tenían sentido, en los años ochenta, se modificaron todas esas políticas. Sin ningún prejuicio hemos querido estudiar de nuevo esta problemática a la luz de la subida de precios de alimentos básicos de los años 2007-08 y 2010-11.

Este estudio es el cuarto de una serie de documentos que reflexionan sobre cómo una reserva alimentaria global podría constituir una herramienta política para fortalecer la seguridad alimentaria mundial. Cada vez más expertos están de acuerdo en que los cambios que afectan la producción mundial de cereales nos obligarán probablemente a establecer de nuevo una reserva alimentaria global, de una forma u otra.

No obstante, llega a menudo la cuestión de cómo administrar ese tipo de reserva para que funcione de manera previsible y transparente y sin que ninguna parte se aproveche para favorecer sus exportaciones, como ya ocurrió en las reservas de las grandes países exportadores. Hemos pedido a Sophia Murphy, una autoridad en el dominio de la política internacional sobre la alimentación y el comercio agrícola, de interesarse en las instituciones internacionales con un mandato o un funcionamiento similar a los de una reserva alimentaria global para así destacar los elementos que se podrían aplicar a una eventual reserva alimentaria global. Estamos muy satisfechos con el resultado de su análisis y pensamos que representa una importante contribución en la incesante búsqueda de instrumentos políticos nuevos para hacer frente a la volatilidad y a la vulnerabilidad creciente de los sistemas alimentarios globales.

Stuart Clark, Banco de granos alimenticios canadiense


Leer el informe en inglés: http://foodgrainsbank.ca/uploads/Reserves%20Governance%20Review.pdf
Leer el informe en francés: http://foodgrainsbank.ca/uploads/Reserves%20Governance%20FR.pdf