Precios de los alimentos y reducir la pobreza en el largo plazo

Los métodos microeconómicos estándar sugieren consistentemente que a corto plazo, precios alimentarios más altos aumentan la pobreza en los países en vías de desarrollo. Por el contrario, los modelos macroeconómicos que permiten una respuesta por parte de la oferta agrícola y los ajustes salariales consiguientes sugieren que los pobres se benefician en última instancia de esos precios más elevados. En este trabajo se utilizan datos internacionales para probar sistemáticamente la relación entre los cambios en los precios nacionales de los alimentos y los cambios en la pobreza. Encontramos evidencia concluyente de que a largo plazo (de uno a cinco años), los precios altos de los alimentos reducen la pobreza y la desigualdad. Las magnitudes de estos efectos varían según situaciones específicas y no se estiman con precisión, pero son lo suficientemente grandes como para sugerir que el reciente aumento de los precios mundiales de los alimentos ha acelerado considerablemente el ritmo de reducción de la pobreza mundial. Las implicaciones políticas de estos hallazgos son, por lo tanto matizadas: la protección social a corto plazo se justifica ante la volatilidad de los precios altos de los alimentos, pero la transmisión de los precios más altos a los productores a largo plazo es un medio importante para reducir la pobreza en los países más pobres.

En este trabajo se pretende contribuir a este debate explorando la relación entre los cambios en la pobreza y los cambios en los precios nacionales de los alimentos analizando una gran franja de episodios de pobreza de países en vías de desarrollo que varían entre uno y cinco años de duración. Aunque existe una literatura extensa que analiza estadísticamente los impulsores de la reducción de la pobreza a partir de datos entre países (Christiaensen, Demery y Kühl 2011; de Janvry y Sadoulet 2010; Loayza y Raddatz 2010; Ravallion, Chen y Sangraula 2007), y dentro de ese literatura varios estudios exploran los vínculos entre la inflación y la reducción de la pobreza (Easterly y Fischer 2000; Ravallion y Datt 2002), este trabajo parece ser el primer examen comparativo entre países de si los precios más altos de los alimentos ayudan o impiden la reducción de la pobreza. Mientras los análisis comparativos entre países suelen tener limitaciones en cuanto a la identificación causal (Durlauf, Johnson y Temple 2005), utilizamos la exogeneidad de los precios internacionales de los alimentos como un instrumento natural para los movimientos de precios de los alimentos nacionales. También hemos efectuado una amplia gama de pruebas de consistencia, así como pruebas para los gaps estructurales y la heterogeneidad de parámetros. Lea el informe: Precios de los alimentos y la reducción de la pobreza a largo plazo